El Seibo: cuna cultural del Este con grandes atractivos para mostrar a sus visitantes
Por Jeni Polanco Castillo
Jennypc03@gmail.com
@JeniPolancoC
El Seibo. – Conocido mundialmente por su mabí, sus tardes de mayo taurinas y por ser la cuna de la madre del patricio Juan Pablo Duarte, El Seibo cuenta con 500 años de historia, rodeado de hermosos paisajes que hacen de este el lugar idóneo para el deporte de montaña.
Refrescarse con un mabí champagne seibano mientras se saborea un dulce de Tula, sentado a la espera del atardecer en el parque Otto Duvergé, ubicado en la avenida principal Manuela Díez, luego de permitirse un momento de reflexión y espiritualidad en la Basílica Santa Cruz y pasearse por sus tranquilas calles, sería el plan perfecto de un forastero.
Mabí
Detenerse en la fábrica del mabí seibano es obligatorio. Su historia data de 1883, creado por un holandés que se casó con una seibana. Era preparado por María Vallejo de Duvergé, esposa de Tomás Duvergé, quien fue el fundador de la empresa. El mabí seibano es elaborado a base de agua, azúcar y bejuco de indio, pasando por un proceso de fermentación secreto, para conservar la fórmula que ha hecho famosa a esta bebida.
Según cuenta don Ovidio Otto, quien es encargado de la fábrica, el proceso de cosecha dura entre uno y dos meses, se obtienen entre 200 y 300 huacales por mes. Esta bebida se mantiene en el gusto de visitantes y locales como una marca seibana.
Basílica
El Seibo también tiene su propia basílica que remonta de tiempos coloniales y es de estilo victoriano. Construida en el año 1556, su fundación fue realizada por los colonizadores españoles en el Nuevo Mundo. Por relatos del historiador seibano Ramón Antonio Casado Díaz, la religiosidad implica una historia en toda su manifestación y, en este caso el nombre de Santa Cruz se debe a que en 1969 el obispo Fray Domingo Fernández, citaba sobre la existencia de una cruz en la ciudad de El Seibo.
Considerada también, como una de las 10 primeras iglesias de América. El templo remozado en 1878 y para 1912 se le agrega la torre que actualmente posee. Así queda este templo con un valor histórico cultural y religioso de suma importancia para esta población. En su interior posee cuadros, imágenes, objetos de oro y plata, diamantes y esmeraldas del siglo XV y XVI. Tiene una sacristía y una esbelta torre, que alberga un campanario.
Parques
Cada parque de aquí tiene una memoria histórica y un legado que contar a través de un personaje que ha marcado y echado raíces en El Seibo. Se destaca el parque Juan Sánchez Ramírez, también conocido como el parque de Los Cañones, erigido en honor a la batalla de Palo Hincado, situado en el mismo centro de la ciudad y posee varios cañones que simbolizan la batalla.
Otro de los parques con los que cuenta este pueblo es el Otto Duvergé, en honor al mabí seibano, dándole vistosidad al centro del pueblo, ubicado justo al lado de la fábrica de mabí.
Monumento Batalla de Palo Hincado
Construido en las afueras de la ciudad a 2 km en la carretera Seibo-Hato Mayor, ubicación que se aproxima al lugar donde se escenificó la Batalla de Palo Hincado con el ejército Napoleónico comandado por el general Ferrand. El monumento posee una gran piedra en la que Juan Sánchez Ramírez, de la que según cuentan habría cercenado la cabeza del general Ferrand.
Una ruta con desafíos
Una ciudad antigua que avanza a pasos cortos y dilatados, afianza poco a poco sus tradiciones y turismo en instituciones dirigidas a la proyección y desarrollo de estos atractivos. El director del Consejo de Desarrollo Ecoturístico de la Provincia El Seibo (Codepres), Yamel Valera, explica que pocas provincias del país poseen tantos y variados recursos y atractivos turísticos, con el inmenso desafío de explotar ese potencial, citando como el principal de ellos el poco interés de las autoridades.
Sin embargo, desde codepres se realiza la famosa “Ruta Histórica y Cultural” en el municipio Santa Cruz, donde se busca dar a conocer a los visitantes los atractivos que resaltan el protagonismo que tuvo esta provincia en las distintas gestas históricas desde tiempos coloniales. La ruta recorre la Basílica Santa Cruz, una degustación del mabí seibano y el dulce de Tula, el monumento Cruz de Asomante, la Plaza Histórica y Cultural, el parque Eugenio Miches, entre otros.
“Hay una serie de lugares históricos y culturales importantísimos para visitar que se pueden combinar con los ecoturísticos. Voluntad de las autoridades, cuidado del medio ambiente y formación de los jóvenes son ejes imprescindibles para que este despegue ocurra, aunque estamos en un buen punto de partida”, agrega Valera.
Créditos: Grupo de Medios EB, periódico regional El Tiempo
Redacción: Jeni Polanco Castillo






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