Viajes en yola, una travesía entre la vida y la muerte por mejores condiciones de vida
Por Jeni Polanco Castillo
Jennypc03@gmail.com
Las contantes
desapariciones por naufragios y viajes en yola que son frustrados por
autoridades de la Armada Dominicana entre las zonas de Sabana de la Mar en la
provincia de Hato Mayor, y Miches en El Seibo, respectivamente, se ha
convertido en una problemática latente que deja al desnudo las frágiles medidas
de las autoridades competentes para frenar el problema.
Y es que han sido varias
las embarcaciones ilegales que han tratado de encaminarse hasta Puerto Rico los
últimos meses, pese a las inclemencias del tiempo muchas veces, enfrentándose a
un destino incierto, marcado por todo tipo de riesgos, dejando a su paso
familias destruidas por parientes que nunca aparecieron e hijos que quedaron en
la orfandad. Además de los gastos, sin contar que en cada intento frustrado, se
pierde el dinero invertido que muchas veces es producto de deudas.
Son varios los viajes que
se arman a la semana, tanto por Miches como Sabana de la Mar, convirtiendo
estas costas en blanco fácil del peligro y de la ilegalidad, pues solo algunos
son frustrados. Estos viajes, se están convirtiendo en una de las alternativas
de jóvenes que, armados de coraje persiguen un sueño cargado de oportunidades
en otra tierra que no los vio nacer, y por la que arriesgan todo, en busca de
mejores condiciones vida, traducidas en dólares.
Una oportunidad, un
sustento
Juli Santos, es una de
las tantas jóvenes seibanas que decidió hace tres meses tomar una yola hacia
Puerto Rico. Madre soltera de tres niños pequeños, cuenta que no lo pensó dos
veces para irse, luego de que un primo suyo le comentara sobre los viajes. Fue entonces
cuando, sin pensarlo dos veces, dejó los niños a familiares, y compró un viaje
en yola, como cualquier boleto.
Santos cuenta que “tomé
la decisión para darle una mejor vida a mis hijos”. Explica que, aunque no pagó
el viaje, puesto que un familiar suyo le facilitó los recursos y le hizo los
contactos por los cuales le salió a un precio módico, normalmente se pagan
entre 40 y 70 mil pesos, y la cantidad de personas dependerá del tamaño de la
embarcación, aunque en su viaje se trasladaron unas 30 personas. Asegura que la
mayoría de los organizadores, son padres de familia.
La joven mujer comenta
que ahora tiene una vida económicamente estable en Puerto Rico a pesar del poco
tiempo que lleva en el país caribeño, gracias a que tenía un familiar esperándola
que la ayudó a conseguir trabajo rápidamente y comenzar a gestionar sus
papeles. Respecto a la organización y suerte de dicha travesía, dice que no
existe seguridad ninguna y solo Dios puede permitir que un viaje llegue o no.
Santos no se arrepiente, puesto que “su vida ha cambiado radicalmente y para bien”. Ahora puede enviar semanalmente dinero a sus hijos, cubrir con sus gastos, ayudar a familiares y hasta hacerle regalos a sus amigas. Respecto a cómo lograron evadir a las autoridades puertorriqueñas al llegar, cuenta que corrieron con la suerte de que no había ninguna en ese momento.
“El viaje salió a la una
de la madrugada, y de lo único que siento preocupación o por lo que puedo
arrepentirme es por dejar a mis hijos, ya que el más pequeño tiene dos años. Me
fui porque en mi país no hay fuente de trabajo y todo es por cuña. La gente se
va en yola debido a que allá no hay nada, mientras otro país te da la mano”,
manifiesta.
La joven narra que la
travesía fue muy difícil, al tiempo que expresa fue una experiencia de nunca
olvidar. En torno al rol de las autoridades dominicanas competentes, enfatiza
que “son los primeros delincuentes”. Sin profundizar en detalles sobre las
mismas, dice que quienes facilitan muchos viajes entre los dos y tres que se
programan semanalmente.
De acuerdo a una fuente
de entero crédito, la temática reciente consiste en movilizar a personas de
toda la región y el país que buscan comprar un viaje, para lo cual, algunos
contratan a choferes de asociaciones de transporte público tanto de El Seibo
como de Hato Mayor, pagándoles la suma de 20 y 25 mil pesos, para trasladar a
las personas a Miches o Sabana de la Mar.
Preocupación colectiva
Para la gobernadora de
Hato Mayor, Mery Vázquez, los pueblos costeros siempre han tenido esa
problemática, e incluso, mueven a gente de otras partes del país. Calificó el
hecho como “lamentable y complicado” en el que, a veces, se transportan hasta
materiales ilícitos. Atribuyó la situación a la falta de empleo en estas
comunidades.
“La caída de los empleos
por la pandemia y la falta de oportunidades pienso que son los factores
principales de que estemos viendo tantos viajes ilegales hacia Puerto Rico los
últimos meses. La gente lo visualiza como una salida a su situación de necesidad,
y en ese país hay todavía un proceso de reconstrucción y ahí es donde las
personas ven la oportunidad de ganarse unos dólares”, dijo.
Añadió que la gravedad es
tal, que hace poco se sacaban cantidades de muertos de las costas de Sabana de
la Mar, al tiempo consideró dichos viajes son “difíciles de controlar”. Sin
embargo, aseveró que se necesitan más controles en las costas, mejores equipos
y tecnologías que eviten salgan los viajes.
De su lado, la regidora de
la Sala Capitular de la Alcaldía en el municipio Santa Cruz de El Seibo, Miriam
Arredondo, coincidió con Vázquez en que los dominicanos que se van en yola,
mayormente, lo hacen por la falta de oportunidades y de empleos dignos para
subsistir. Sugirió desde el Ayuntamiento procuraren elaborar proyectos junto a
las diferentes instituciones del Estado para crear industrias y fuentes de
empleos.
“Debemos unir esfuerzos y
promover campañas comunicacionales en medios, para manifestar los riesgos de
estas travesías. De igual manera, ampliar el sistema de becas y ayudas
estudiantiles, preparar cursos técnicos en los que podamos capacitar nuestros
jóvenes y aprendan un oficio a través del departamento de género, salud y
educación”, apuntó.
En tanto, la dirigente política y maestra, Elisa Ávila, hizo un llamado de atención y refirió alarmada que “los viajes en yola siempre han existido, ¿pero nunca había observado tantos jóvenes Seibanos huir de su pueblo? poniendo su vida en peligro. ¿Se quedará vacío El Seibo? ¿Por que tal desesperación ?¡Pobre pueblo mío!”
El dato
De acuerdo con un informe
de El Centro para la Observación Migratoria y Desarrollo Social en el Caribe (Obmica),
las
cifras de interceptaciones por parte de la Guardia Costera estadounidense y la
Marina de Guerra dominicana, así como de los naufragios registrados durante
estas travesías, apuntan hacia un incremento de estos movimientos durante el
2012 respecto a años anteriores.
Indicó que el número de
personas dominicanas interceptadas por parte de la Guardia Costera
estadounidense se duplicó durante el año fiscal estadounidense 2012 (octubre
2011- septiembre 2012), pasando de 222 en el 2011 a 456 para el 2012. Asimismo,
de septiembre a diciembre 2012, unos 21 dominicanos/as fueron interceptados
adicionalmente por guardacostas estadounidenses.
Créditos: Grupo de Medios EB, periódico regional El Tiempo
Redacción: Jeni Polanco Castillo
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