Casa de la Cultura en El Seibo: 22 años de abandono y sin planes de ser concluida



Por Jeni Polanco Castillo

Jennypc03@gmail.com

@JeniPolancoC

El Seibo. – Este pueblo es culturalmente rico, pero carece de espacios insuficientes infraestructuras culturales que permitan su desarrollo entre los munícipes, así como la proyección y ejercicio de la misma.

La Casa de la Cultura en El Seibo se ha convertido en una edificación para la historia, pero una historia que parece utópica. Han pasado décadas desde que en 1996, durante el gobierno de Leonel Fernández, se empezará a construir este monumento a la cultura oriental, más propiamente seibana.

Desde entonces, se encuentra en la lista de las infraestructuras culturales, carentes de políticas públicas. Retomada y paralizada su remodelación en reiteradas ocasiones, la obra la iniciaron la arquitecta Soraya Chahín y el ingeniero Guido Nieto Jiménez, hasta llevarla a su fase de obra gris.

De acuerdo con Chahín la paralización se debió a la falta de pagos. Narra que al inicio del primer mandato de Fernández, siendo gobernador por la provincia Gerardo Aquino, se sortearon varias obras en el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia) delegación El Seibo, entre ellas la Casa de la Cultura que en su momento inicial, se llamaba Biblioteca y Casa de la Cultura.


Chahín aclara, además, que al visualizar los terrenos que ocupa el centro cultural en la actualidad y que entonces, eran ocupados por la vieja cárcel, consideró que era el lugar propio para el levantamiento de esta edificación cultural.

Ubicada justamente en los terrenos donde estaba la cárcel de mujeres, en la Antigua Fortaleza Santa Cruz. Ahí es donde comienza la odisea de esta edificación cultural, ante los ojos de varias generaciones.

“El proyecto en la actualidad respeta el diseño original y, desde principios de 1997 cuando se dio el primer picazo, el ingeniero Guido Nieto y yo trabajamos hasta 1998. En una edificación original que fuimos diseñando. Con el huracán George se nos cae la oficina y el almacén, entonces ahí se para la obra por un tiempo y, a partir de ahí nos rescinden el contrato, nunca se nos explicó, pero supusimos que fue por razones políticas”, dijo Chahín.

Asimismo, explica que la capacidad del teatro que contiene la plaza, explica la arquitecta, tiene una capacidad para 300 personas, con vestidores cada uno con sus baños, una tarina amplia para dar clases de bailes, habitación de luces y proyección y un sótano para oficinas administrativas.

También, una biblioteca y escuela de artes plásticas, un museo, una academia de música y en la parte trasera un mirador, desde donde se observa la parte más alta de la ciudad que da vista a las montañas y al Río Seibo.

La arquitecto señala que en la actualidad existe un “tranque de juego” con el acceso a la Casa de la Cultura, ya que en el diseño original se prevé que la entrada vehicular seria justamente donde se encuentra la del Hotel Santa Cruz.

“En una reconstrucción del hotel se ocuparon los parqueos de la plaza y los nuevos arrendatarios del hotel cerraron y, tienen prohibido el acceso a la plaza por esa área, de lo que autoridades locales y de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE), en el que se determinó que sí cabe un acceso, aunque físicamente no tienen solución aún.

Chahín alega que el rol de las autoridades con la obra es propiamente la falta de interés, ya que no le han prestado la debida atención. Otro de los ingenieros que también, han pasado por la obra en sus primeros momentos de construcción es José Rijo, quien indica que no duró ni cuatro meses de trabajo, debido a la falta de pago y que siempre ha habido un desequilibrio económico.

Sostiene que la causa principal de que se hayan detenido los trabajos ha sido la falta de interés político de las autoridades. “Es una obra que está prácticamente al tiro de heat, pero por falta de interés de las autoridades no se ha concluido. Esta lleva anfiteatro, biblioteca; recogería todos los registros históricos de El Seibo”, indicó Rijo.

Explica, además, que lo que necesita esta importante obra para despegar es voluntad política, que las autoridades locales, aún esfuerzos para darle término ya que es muy poco lo que le falta. “No es un edificio más. Sería como sacar un acta de nacimiento a El Seibo. Este

Gobierno y el que viene deben terminarla. Está en 60 a 70 por ciento, es un esfuerzo mínimo. Que el pueblo lo exija y las autoridades actúen”, manifiesta Rijo.

Olvido

Pareciera que la cultura escapa de la agenda política de quienes llegan y se van. Con excepción del Movimiento Unidos por una Mejor Provincia de El Seibo, que ha integrado en su lucha a la tan anhelada obra. Cesar Motta, miembro fundador de dicho movimiento, relata que la Casa de la Cultura se convertiría en el lugar donde los jóvenes desarrollarían sus talentos artísticos, funcionando como escuela de artes y oficios.

Esto así, a fin de integrar a las actividades económicas a todos los graduados del mismo, puesto que el número de jóvenes que están saliendo de los politécnicos es bastante considerable, de modo que se seria de utilidad para el desarrollo económico de la provincia.

Actualmente, la encargada de la obra desde 2011 es la arquitecto Dilcia Cordero, sostiene que la obra es compleja por las veces que se ha retomado y que en la actualidad se encuentra en proceso de terminación, pero ha tenido muchas dificultades, falta de pagos, cambios de gobiernos y ministros, sobre todo inconvenientes institucionales que, quizás por esas razones se ha detenido el proceso.

“Si me detienen el pago por el cambio de un ministro o del personal interno, ahí se detiene todo. Espero que la podamos terminar cuanto antes, como contratistas hay muchas cosas que se escapan de nuestras manos. Como ejecutores, trabajamos si nos pagan. Yo la encontré en estado de abandono y, en cambios de gobierno se para y luego se retoma, pero nuestro interés está como seibana en que ese proyecto concluya”, subraya Cordero.

Un gran potencial

Para el gestor cultural Juan Pradio, la Casa de la Cultura tiene muchas vertientes importantes, de modo que su estructura da lugar a un anfiteatro porque permite hacer teatro, cine, conferencias, presentación de artistas, salones de clases y otros. “Una parte se puede hacer museo donde el recuerdo de la ciudad habite ahí, también, el manteniendo de la identidad de nosotros como pueblo. Han pasado muchos gobiernos y no han podido terminarla”, dice Pradio.

Como parte de las actividades a realizar en este centro cultural Pradio dice que se podría desarrollar una nómina de profesores de música, pintura y escultura; para que desde las escuelas los jóvenes que poseen capacidades artísticas se formen y perfeccionen esas capacidades.

“Queremos que los jóvenes con talento desarrollen su arte y tengan un lugar donde hacerlo. Que desde las tandas extendidas, se trasladen a la Casa de la Cultura y, al final con Altos de Chavón y otras escuelas de arte se les posibiliten becas. Desafortunadamente, la cultura no da votos. Porque no existe explicación a por qué las autoridades no la hayan terminado. No hay dónde traer un solista ni una obra de teatro, eso forma parte de nuestro atraso”, señala Pradio

Un espacio para presentaciones carnavalescas, una escuela de atabales, veladas y manifestaciones artísticas en toda su expresión, son parte de las cosas que podrían desplegarse en la Casa de la Cultura, en una plaza incluyente que integre todo tipo de público.

Ante la inquietud por mantener y preservar las costumbres y tradiciones de una cultura con el paso de los años, es ahí donde entra el rol de las autoridades municipales. El senador por la provincia de El Seibo, Santiago Zorrilla, en este ámbito, agrega que existe una resolución aprobada desde el Senado donde se determina la terminación de la Casa de la Cultura.

Del mismo modo, explica que la conclusión de la misma representaría un antes y un después además de que sería un lugar obligado para el turista y, de concluirse antes de diciembre, dice, que traería un concierto de jazz.

“El pueblo necesita este centro, sería de gran avance para nuestra juventud para instruirse y disfrutar. Hemos hecho muchísimas gestiones para se culmine. Nos dijeron que se necesitaba parqueo y lo conseguimos con el Ayuntamiento. Estamos aprovechando lo que eran celdas, para ampliar”, declara Zorrilla.


Créditos: Grupo de Medios EB, periódico regional El Tiempo
Redacción: Jeni Polanco Castillo 



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