Sector ganadero y agrícola golpeado por la inclemencia del clima y la falta de recursos
Por Jeni Polanco Castillo
Jennypc03@gmail.com
@JeniPolancoC
El
Seibo. A pesar de El Seibo figura como una de las provincias más pobres del
país, olvidada por los distintos gobiernos y autoridades locales, posee
cuantiosos recursos culturales y agropecuarios que sostienen la economía local,
amparado en sus campos con la producción
de hombres y mujeres que hacen fértil estas tierras de la región Oriental. Sin
embargo, no se ha traducido en su desarrollo.
De
acuerdo con IX Censo Nacional de Población y Vivienda 2010, ha habido un
crecimiento negativo, pasando de una población en 2002 de 89,261 habitantes a
87,680 habitantes en 2010, con una tasa de decrecimiento media anual de 0.22
por ciento. Así lo explica un estudio del Plan de Gestión Municipal.
No
obstante, sus comunidades rurales son sumamente productivas, en los clústers de
ganadería y agricultura El Seibo es una de las tres primeras del país, solo detrás
de Puerto Plata (leche); La Altagracia
(carnes) y San Francisco de Macorís (cacao). Y es que la ganadería y la agricultura
son las principales actividades económicas de aquí, comercializando sus
productos con los demás pueblos que colindan, aportando el 32.5% de los puestos
de trabajo, que representan el
82.2% del total de ocupados de la provincia en este renglón, como principales
fuentes de ingreso de la provincia.
Aunque
El Seibo se quedó sin los Objetivos del
Milenio por no aprobar las pruebas, cultiva el 13.4% del total de cacao
sembrado en el país y el 11.3% del total de caña; ambos cultivos ocupan la
mitad del territorio de la provincia, la ganadería es tradicional (producción
de leche y carne), explotada por pequeños ganaderos; el cultivo de cacao,
rubros y cítricos.
Producción
Aunque
la situación pandémica de la COVID-19 ha mermado las producciones y el sector
agrario ha tenido que prescindir de
algunos obreros, se producen cerca de 101 mil litros de leche diario, entre
los municipios Santa Cruz y Miches, con
ligeras pérdidas, puesto que antes los precios oscilaban entre los 22 y 23
pesos, ahora se encuentra en los 17 pesos, dejando de percibir unos 300 mil
pesos diario.
Respecto
a la proporción de la ganadería que
corresponde a las carnes, antes de la COVID-19 se producía unos 50 mil kilos
semanal, de un ganado de diferentes tipos de reses como el Holstein, Jersey y Pardo Suiza con
Cebú, y mantienen un mestizaje que puede ser de un 50% Cebú-Holstein o tres cuartos de Holstein con la Cebú.
Al
menos, 250 productores están asociados de unos 2 mil 500 con los que cuenta la
provincia, con el objetivo de producir
entre 3.5 a 6 litros diario. Tomando en
cuenta que la leche que se produce en la zona se utiliza en las queserías de la
ciudad y de otras partes del país.
Santos
Sosa, es un agricultor que trabaja la tierra desde pequeño, cuenta que tiene
toda su vida trabajando en la agricultura. Produce diferentes rubros que van
desde algunos cítricos como el limón y la chinola hasta el ñame y el jengibre.
Pertenece a una asociación, pero prefiere trabajar a modo independiente porque
“no ve mucho apoyo, disposición de recursos ni materiales para la siembra, en
dicha asociación que integra alrededor de 70 agricultores. Se confiesa pionero
en el cultivo de jengibre aquí.
“Nosotros
aquí le dimos valor al jengibre cuando ni siquiera se hablaba de eso, fuimos
los primeros en sembrarlo. No encontramos al principio a quién venderlo, hasta
que luego conseguimos”, dice. Sosa narra, además, que la producción depende
ampliamente del clima, en los “meses buenos” produce en venta miles de pesos al
año. Sale a vender sus productos en su guagüita
mercado municipal.
Necesidades
Ambos sectores económicos atraviesan actualmente
una situación difícil, según cuenta Berthys
Chireno, quien es presidente de la Asociación de Ganaderos Adolfo Mercedes, una
de las más importantes que agrupa a 285 productores. Afirma una de las
principales dificultades que tienen los ganaderos de la provincia, es el mal
estado en que se encuentran los caminos vecinales e interparcelarios que
empeoran cada vez que llueve.
Chireno
cuenta recientemente se les rebajó un peso en el precio de la leche y que en
cuanto a los insumos, también presentan dificultades, puesto que los precios
están altos y la rentabilidad está baja. Confía que pronto se retorne a la
normalidad y se regularicen los costos.
Asimismo,
solicita el apoyo al productor directo y no por medio de instituciones
intermediarias. También, explica que se necesita más estabilidad en la leche
para que en lugar de “comprar un queso terminado”, se divida y se les aplique
un incentivo, especialmente en épocas de crisis como la actual.
Aunque,
admite han recibido alguna colaboración del Gobierno, los esfuerzos han sido
pocos para conseguir un mayor dinamismo. La facilitación de un tractor y un
camión, son dos herramientas de trabajo que se han solicitado al Presidente en
reiteradas ocasiones y que son primordiales para la mejoría y el despegue de
los ganaderos de aquí.
“Un
matadero industrial es el anhelo de nosotros, hemos diseñado el proyecto,
queremos incluso, poder desde aquí enviar carne al exterior con todas las condiciones
y calidad necesarias, pero la poca
capacitación que tiene el sector es lo que ha impedido que seamos grandes distribuidores
del país. También necesitamos máquinas para hacer pozos”, asevera Chireno.
En tanto, para Sosa el factor del clima ha creado una reducción en la producción, porque debido a la seguía de los últimos meses no se está cultivando como de costumbre. Conseguir los insumos y trabajar sin préstamos hace más difícil ampliar la siembra y mejorar las ganancias.
“Aportamos
enormemente a la economía local, pero tenemos problemas, la sequía nos afecta
grandemente, la falta de insumos es otro factor importante. No tenemos ayuda,
la carencia de recursos para trabajar no los tenemos, uno hace lo que puede, en
la asociación había algo, pero no nos han cumplido, así son las cosas del
Gobierno. Necesitamos una verdadera ayuda”
El
costo de las plantas de rubros también es otro reto para los productores
avícolas que muchas veces por el valor tan alto que les ofertan, prefieren no
sembrar. Mientras, se aguarda la esperanza de que se supere pronto la crisis
sanitaria que vive el país por la pandemia, y puedan recuperarse los costos, al
tiempo que se piense y priorice al productor nacional.
La otra cara de la moneda
Para
el encargado de la oficina del Ministerio Agricultura en esta provincia, Juan
Hinojosa, entiende que a pesar de la crisis
el sector ganadero y agrícola se encuentra en un buen momento, y que lo
evidencia el hecho de que la mayoría de las calles del casco urbano, se
observan vehículos repletos de productos que salen de los cultivos de los
distintos campos.
En
el aspecto de la ganadería, sostiene que ha habido alguna que otra problemática
por la sequía, pero que la producción de leche y ganado de carne continúa su
curso casi normal. Hinojosa resalta que aquí se produce una gran cantidad de víveres
y cítricos que sostienen la economía por medio de la empleomanía.
Señala
que después de las visitas sorpresas del presidente Danilo Medina, y del
ministro de Agricultura Osmar Benítez, la economía local dio un giro
importante, por medio de la adquisición
de tractores para ayudar a los productores. También, la facilitación de
semillas.
De
acuerdo con Hinojosa parte de los retos pendientes que tiene la producción es
que los ganaderos y agricultores vivan de las asociaciones y cooperativas, a
raíz de que a través de estas, mancomunadamente, puedan conquistar sus objetivos. El desarrollo
de las tecnologías y el uso de nuevas herramientas es otro de los desafíos que
deben concretarse para el avanzar. Reconoce que la falta de agua es una gran
debilidad. Dice hasta el momento no hay acuerdos para el arreglo de los
caminos.
Redacción: Jeni Polanco Castillo




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