Varios sectores entre heces fecales y ríos de El Seibo contaminados a falta de sistema de alcantarillado sanitario
1- Aguas residuales en patios viviendas de
barrios
Por Jeni Polanco Castillo
Jennypc03@gmail.com
@JeniPolancoC
El Seibo. “Esa cañada
recoge varios sépticos y cuando llueven las heces fecales manan yendo directo
al río, se enferman mucho los niños de aquí. La tubería descarga allá y así hay
muchas en toda la rivera parando la contaminación a los charcos”, así se
explica Juan Félix, quien vive en el sector de Ginandiana, uno de los cinco
barrios colindantes con los ríos Soco y Seibo.
Dichos riachuelos experimentan
una contaminación constante desde hace más de 20 años, a pesar de que son, las
fuentes acuíferas de mayor importancia en esta provincia de El Seibo y,
abastecen de agua a la población seibana. Félix testifica que suelen enfermarse
mucho de alergias en la piel, y cuando llueve los registros se tapan,
empeorando la situación.
Pero Félix no es el único
testigo que palpa el día a día en medio de esta insalubridad, sino que, en Canta
Maco a orillas del río también, se ven afectados. Allí Manolo Silvestre, tiene
toda su vida viviendo en el área, y cuenta para bañarse deben moverse río
arriba. Expone que, alrededor de cuatro cañadas desembocan en el afluente. “Ni
bañarse ni coger una cubeta de agua, porque ahora mismo no está llegando a la
llave”, dice.
Y es que, no es raro,
encontrarse con aguas residuales esparcirse por aceras y calles de algún sector
de este municipio cabecera de Santa Cruz, en medio de la desesperación de los
perjudicados ante el mal hedor y el riesgo de contraer alguna enfermedad. No
obstante, la peor parte se las llevan los afluentes de aquí, puesto que, dichas
aguas residuales son vertidas directamente al río Seibo, generando una amplia
estela de contaminación. Son varias las cloacas y cañadas vertidas, pese a eso,
personas que viven cercanas al Soco, precisamente en el área denominada Piedra
Redonda, usan y se bañan en dichas aguas.
Los barrios más
importantes y populosos de la ciudad están en las cercanías del río, de aquí a
que se esparzan desechos sólidos y aguas residuales
al mismo. Los afluentes bordean a los
sectores de Capotillo, Ginandiana, La Manicera, San Martin, Canta Maco, El
Matadero y otros. Las aguas de los afluentes se distinguen por su color verdoso
y negro y por el hedor de las mismas en distintos puntos de estos. De modo que,
el vivir a orilla del río, provoca un daño sin intención a la salud del pueblo,
pues, no hay dónde conectar las tuberías de los baños.
Una población enferma
El grado de contaminación es evidente, puesto que no hay registro sanitario, y las casas descargan sus materias fecales sin ningún control. Para el médico Miguel Ángel Peralta, la contaminación del río Seibo es multifactorial. “Al no contar con un sistema de alcantarillado sanitario, la población está expuesta a muchos riesgos e infecciones repetitivas tanto gastrointestinales como de la piel. No tienen sistema, pero sí alcantarillas y conexiones yendo al río. Toneladas de heces fecales caen ahí, y las tuberías se rompen, y cañadas que fungen como sanitarios”, expone.
Sostiene que la falta de
una planta de tratamiento es la desencadenante de que esto suceda, así como la
ubicación del matadero en las cercanías del río. Sostuvo que, debido a la
presencia de heces fecales, podría producirse una epidemia de cólera y bacterias.
Explica que, solo el hecho de tomar un baño con alguna laceración en la piel,
podría generar bacterias y enfermedades como leptospirosis, dermalitis,
piodermitis, forliculosis, sarna y la ingestión del agua causa enfermedades
gastrointestinales, amebiasis, incluso hepatitis.
“Hay una variedad de padecimientos que se
pueden contraer, desde la piel y el aparato digestivo hasta la vista. Daños a
largo plazo como enfermedades crónicas y muchos desnutridos. Muchas licencias
de trabajo que afectarán la producción social. Es importante el río se saneé
porque está contaminado en toda su trayectoria y funcione con plantas de
tratamiento tendremos una población sana. El grupo poblacional más afectado es
el más pobre”, asevera Peralta.
¿Qué se pretende a hacer?
Hace varias semanas, el
director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados
(Inapa), Wellington Arnaud, anunció el inicio de los trabajos de reubicación de
la colectora del alcantarillado sanitario del municipio, con una inversión de RD$80,000,000. El funcionario adelantó que, con
este proyecto se recolectarán todas las aguas residuales del municipio y serán
dirigidas hacia la planta de tratamiento rehabilitada.
De su lado, el director
regional de Inapa, Lenin Carpio, exterioriza que, desde la visita de Arnaud en
esta provincia donde hizo el referido anuncio, se empezó el proceso de
licitación de la obra, misma que será una línea colectora que abordará a
sectores del municipio ubicados en la rivera de los riachuelos. “Lo que
pretende esto es agrupar o recoger todas las aguas residuales que van de forma
directa al río Seybo por estar a orillas de rio, sobre todo, los ubicados
debajo de la toma de agua. Los que están más arriba, como Ginandiana, ahí hay
un problema delicado”, asegura.
Apunta, asimismo que, hay proyectos para empezar desde arriba y colectar todas las aguas de cañadas que mandan aguas residuales, reestructurando todos los registros con la meta de llevar toda el agua residual de El Seibo a la planta de tratamiento que, según Carpio entrará los próximos meses en funcionamiento y, así evitar que continúe la contaminación.
“La idea no e solo llevar agua sino también
saneamiento y esto pueda reflejarse en la salud de la gente. Lo que sigue luego
de la línea es la planta y eso nos permitirá conectar toda el agua, siendo
vertida al río de forma saneada ya”, declara.
Doble gasto, sistema
desorganizado
Para el ingeniero José Rijo, el principal problema que enfrenta el proyecto de saneamiento es que, el Gobierno inició un programa de asfalto sin haber incluido el sistema cloacal o disposición de aguas servidas de los hogares, lo que conllevaría a grandes gastos, porque habrá que destruir el asfalto y colocar las tuberías de disposición de agua final, por lo cual, considera el sistema es desorganizado.
“Lo primero que debió
haberse incluido era el sistema cloacal de aguas residuales y disposición final
de planta de tratamiento que tampoco se está trabajando en ella. Eso debe
sopesarse, porque antes de la soltura ambiental de los ríos, debería trabarse
en el sistema cloacal de la población. Hay muchos barrios que no tienen este
sistema y, lógicamente todos esos desechos van a los ríos. El problema cabecero
es que los hogares no tienen dónde disponer las aguas servidas”, narra.
A esto añade que, la
última disposición que se hizo fue entre los años 78 y 86, por lo cual, la
población seibana desde entonces creció considerablemente. Rijo entiende lo
último a realizarse debería ser el saneamiento de los afluentes. Entiende que,
poner en condiciones ambientales óptimas a los ríos Soco y Seybo es de gran
importancia, pero antes convendría incluirse a donde irán los residuos
residenciales, ya que la descontaminación de los afluentes solo sería
momentáneamente y, a los pocos meses, volvería la situación anterior.
Créditos: Grupo de Medios EB, periódico regional El Tiempo
Redacción: Jeni Polanco Castillo




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